Cosas de Reyna

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Luces y sombras.

Y llegó el 10 de diciembre, fecha en la que el Gobernador Padrés dijo que habría interesantes novedades respecto al caso de la Guardería ABC. Ávidamente busqué la noticia prometida: tal vez novedades sobre el seguimiento judicial del expediente o avances significativos en deslindar responsabilidades. Promesas de campaña que se tradujeran en realidad: Nombres y apellidos de responsables verdaderos. ¡Algo! Nada de eso.

En resumen, las flamantes noticias se tradujeron en constituir un fideicomiso de 125 millones de pesos para ayudar a todas las familias afectadas por el incendio, sean los que perdieron a sus hijos como a los que tienen lesiones. Fueron ocho los acuerdos tomados por el IMSS con padres de los niños afectados: En ninguno de ellos se advierte el compromiso de llegar al fondo y por ende a los responsables directos de aquella tragedia.

Sigo buscando noticias… tal vez en algún medio de comunicación se publique algo que nos brinde credibilidad o un poco de confianza. Tampoco.

Encuentro sí, que el director general del IMSS participó junto con Padrés en rueda de prensa. Este último hizo referencia a la creación de una fiscalía especial para “poder darle seguimiento a los temas de orden federal y de orden estatal”. Demasiado tibios ambos funcionarios al responder a preguntas claves. En opinión personal, la dichosa rueda de prensa y nada es lo mismo. O tal vez peor, viéndolo bien. Sí, peor porque el realizar aquella es pensar que hay novedades interesantes como se anunció. ¿O creerá ingenuamente el gobernador que eso de la fiscalía especial lo vamos a aplaudir?

Fiscalías especiales ¿Cómo para que sirven? Ah sí, si claro: ya veo toda una estructura administrativa (jefes de todo y hacedores de nada) que nos va a costar muy cara mantener y cuyos resultados dejarán mucho que desear. Esa ha sido la historia de las fiscalías especiales. Malhaya el momento que algún triquiñuelo funcionario tuvo la procaz idea de desafanarse de la responsabilidad que implica rendir cuentas, inventando las fiscalías especiales para hacer de ellas el circo que montan a los ciudadanos. Hay que entretener al pueblo, faltaba más.

No cabe duda que el gobierno de Sonora está más interesado en, dicen “crear una imagen innovadora para el Estado”. Así se lee en las noticias del lunes 14 de diciembre. Y ahí sí explicitan en más de media costosísima plana las razones para cambiar la imagen tradicional y fotografiar al gobernador de pie, no sentado. ¡Dios mío! No puedo creer lo que estoy leyendo y sin embargo sigo… Tal vez mas adelante encuentre algo que justifique tanta barbaridad. ¿Acaso habrá razones? No. No. A detalle, el fotógrafo narra punto por punto los argumentos de la famosa nueva imagen: con la postura de pié para indicar que sigue adelante, que va mas allá; que si frente al escritorio, que si detrás de su hombro izquierdo la bandera de México, ¡ah! Y a la derecha la bandera de Sonora. Que si resaltando lo humano, lo sensible del señor.
También la “imagen” refiere el fotógrafo, debe indicar un nacimiento, un nuevo Sonora.

Importantísimo que se visualizen bien las 6 estrellas con los valores del Gobierno del Estado: humano, sensible, ciudadano, democrático, institucional y equitativo.

Por supuesto que la fotografía de marras será distribuida en todas las dependencias gubernamentales y de los municipios.

No dudo del profesionalismo del fotógrafo, quien fue escogido previa convocatoria y cuyo trabajo se dice que tuvo un costo para el erario de $80,000.00. Sus razones de luces y sombras tendrá para realizar la obra para la que fue contratado.

Lo que jamás voy a entender es que cómo es posible que el gobierno piense que una imagen se define a través de una fotografía. No señor. Eso déjelo a los artistas y a la farándula. En cuestión de servicio público una imagen se construye a partir del trabajo, de la responsabilidad, del cumplimiento de compromisos, de la dedicación, de la sensibilidad social traducida en hechos.

Si el caso de la guardería ABC se hubiera tratado con tanto detalle como el fotógrafo lo hizo respecto a la fotografía en cuestión, tal vez tuviéramos mejor ánimo con relación a algún avance que hubiera en el caso. Si los padres de familia de aquellos 49 niños hubieran recibido algo mas que fideicomisos y otro cúmulo de promesas.

Por eso no dudo en decir que, junto a las famosas 6 estrellas que tanto alardea el gobierno, veo y seguiré viendo 49 cruces hasta en tanto no se resuelva como corresponde: con justicia.

Por lo mismo, no me queda duda que la fotografía que supuestamente se traduce en “una imagen innovadora” es y será solo de sombras. Las luces no se ven por ninguna parte.


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49 Voces.


Logra CRIT Sonora. Que bueno y que bien por tantos niños que requieren atención especial. Que bien por las mamás y los papás que estarán ya viviendo las bondades de contar con un servicio donde sus hijos serán atendidos adecuada y oportunamente.


No quiero ser aguafiestas en esta alegría que a todos nos invade pero no dejo de pensar en los 49 niños que aun no alcanzan ni por asomo justicia.


¿Por qué somos tan dados a no cerrar círculos? Dejamos tantas cosas a medio hacer, a veces por negligencia, otras por desidia y otras mas pensando en que pronto se olvidará el asunto. Y que siga la yunta andando. No se vale.


Por eso repetiré cuantas veces sea necesario, en voz unida a tantas personas: ¿Qué ha pasado con el caso de la guardería ABC?


En aquella efervescencia política en Sonora, la tragedia de los niños que murieron quemados en la guardería ABC era el tema central de cualquier reunión: Políticos se desgarraban las vestiduras exigiendo pronta justicia. “Caiga quien caiga” decían. Tapizaron el Estado con volantes donde señalaban culpables con índice de fuego. Es muy fácil señalar y descalificar. No se iba a desaprovechar la ocasión, caramba. ¿Dónde encontrar mejor campaña política, de bajo costo y alto rendimiento? Ahí, claro, en la tragedia que sigue doliendo.


El problema no es que hayan exigido justicia: el problema es que utilizaron aquellos lamentables hechos para beneficios mezquinos, torcidos y perversos: ganar a como diera lugar. Burlando todo protocolo de decencia y de valores. Aprovechar la ocasión era la consigna.


Ahora no escuchamos las voces de esos políticos que al borde de las lágrimas casi, encabezaban reuniones y mítines. Han de estar ocupados gozando las mieles del poder. Y sí, estoy segura que hubo negligencia en muchos de los funcionarios de aquel tiempo. Estoy convencida que hubo un sinfín de irregularidades y faltas a la ley que permitieron de entrada, la existencia misma de la guardería frente a una gasolinera y de ahí para adelante otro tanto de anomalías. Tan segura como que a los gobernantes de ahora no se les ve muchas ganas de abordar el asunto. Pareciera que hasta les molesta. Es el prietito en el arroz, pues.


¿Qué ha pasado desde entonces? ¿Qué no fue Padrés el que dijo que entrando a la gubernatura se iba a dedicar de lleno al asunto? ¿Dónde quedaron los compromisos hechos con el corazón en la mano? Recien acaba de declarar el gobernador que “el 10 de diciembre habrá novedades interesantes”. Vergüenza le debería de dar hacer ese tipo de aseveraciones. Señor Gobernador: No es novela. Son hechos de la vida real que todavía sentimos y vivimos. Demuestre al menos, respeto a las 49 familias que siguen sufriendo.


Con todo y las bondades que un CRIT en Sonora pueda y de seguro traerá a tantísimos niños, yo sigo pensando y oyendo 49 voces clamando justicia. En tanto no se aclaren los hechos y se aplique justicia, castigando a quienes se debe y no a quienes se quiera, solo para cumplir con el requisito, no habrá obra alguna que alcance a tapar las negligencias de ayer y de ahora.


49 razones lo impiden.

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