Cosas de Reyna

Universidad de Sonora: La Quinta Transformación que viene. Breve análisis de la iniciativa de reforma a la Ley Orgánica 4

fotografia tomada de Google.ccom


Apenas el pasado mes de septiembre se dio a conocer en la Gaceta Parlamentaria del Congreso del Estado de Sonora, una iniciativa con proyecto de decreto que reforma, deroga y adiciona diversas disposiciones de la Ley Orgánica 4 de la Universidad de Sonora. Desde hace algún tiempo se viene manejando en diversas instancias educativas, políticas y sociales,  la posibilidad de dicha reforma bajo distintos argumentos. Uno de los más fuertes es que es una ley del siglo pasado que no se ajusta a las demandas y requerimientos actuales. Otros afirman que nunca estuvo a la altura de la realidad universitaria y reclaman su origen de imposición más no de consensos. La diversidad de pensamientos es amplia y argumentada. Por eso somos Universidad. Sin embargo vale la pena realizar una retrospectiva al tema.

Nuestra institución ha pasado por varios momentos históricos producto del desarrollo político y social, de los avances tecnológicos y de las demandas mundiales en materia de educación superior. Así, una primera etapa histórica comprende los años de 1938 hasta agosto de 1953, cuando se sustituye al Comité Administrativo por el Consejo Universitario con la inclusión de un Patronato. Una segunda etapa va de 1953 a agosto de 1973, con la entrada en vigor de la Ley Orgánica 103, que sustituye a Patronato por la Comisión de Asuntos Hacendarios y a los Consejos Directivos para elevar a rango de representación paritaria la presencia de los alumnos con los maestros en los órganos de gobierno universitario. La tercera etapa inicia en 1973 con la promulgación de la Ley Orgánica 103 época en la que destaca una crisis de funcionalidad institucional hasta derivar en la cuarta etapa a partir de noviembre de 1991 con la promulgación de la Ley 4[1] que actualmente nos rige.

Largo sería narrar aquí los acontecimientos políticos, sociales y estudiantiles de aquella época, l que indudablemente serían mejor relatados por los protagonistas, muchos de ellos maestros y/o funcionarios actuales o pasados dentro de la Universidad de Sonora. La implementación de esta ley dio un giro importante en términos académicos y administrativos. Se estableció el régimen de desconcentración funcional y administrativa a través de las Unidades Regionales organizadas en Divisiones y Departamentos, en tanto que dio vida a órganos de Gobierno con competencias y atribuciones a una Junta Universitaria, Rector, Colegio Académico, Vicerrectores, Consejos Académicos, Directores de División, Consejos Divisionales y Jefes de Departamento.

La exposición de motivos de la Ley Número 4, Orgánica de la Universidad de Sonora (1991) advierte que los sectores de la sociedad sonorense plantearon por diversas vertientes y en diferentes foros su interés y preocupación por la situación y los conflictos internos que vivía la Universidad de Sonora, que se requería que se primara la excelencia, en la que la calidad y la competitividad fueran factores determinantes para un crecimiento armónico, con capacidad de respuesta a las necesidades de la sociedad. 

Se definieron en aquella ocasión como objetivos de la UNISON la recuperación de una posición estratégica para el progreso del Estado y su capacidad de respuesta como factor de cambio a los requerimientos de progreso de los sonorenses; integrar una comunidad con mentalidad abierta, con expectativas de transformación institucional, con creatividad y responsabilidad social, que fortaleciera su vinculación con el sector productivo de bienes y servicios y que cumpliera con su función social con suficiencia y efectividad.

Más menos, esos fueron los argumentos de la exposición de motivos de la Ley Orgánica 4.

Iniciativa 2019
En la iniciativa de reforma presentada el pasado 8 de septiembre de 2019 por una diputada integrante del Grupo Parlamentario del Partido MORENA, en la exposición de motivos refiere que la Ley 4 fue en retroceso de las oportunidades de participación en las decisiones y órganos Colegiados por parte de los estudiantes y Académicos, centralizándose el poder en autoridades unipersonales, principalmente el rector. Además, se impuso el cobro de cuotas y colegiaturas, lo que la iniciativa en comento rechaza para exigir la garantía de la eliminación de cobro de cuotas y colegiaturas a los estudiantes.

Hace alusión a la opacidad y predecibles mecanismos de nombramientos de autoridades, dificultad en la circulación de nuevos perfiles e ideas en los puestos administrativos, escasez de participación en los órganos colegiados, entre otros, que han agotado -manifiesta- las posibilidades de guiar a la Universidad a nuevos niveles de desarrollo y de respuesta a los requerimientos actuales de la sociedad de contar con una institución de alto nivel académico, comprometida con el avance social y la formación de profesionistas críticos y participativos, además de corresponder a los reclamos de la sociedad de un ejercicio transparente y honesto de las finanzas.

Un aspecto medular es el señalamiento del ineludible compromiso de que la educación superior debe formar profesionistas que incidan directamente en los diversos sectores del desarrollo económico y de bienestar social incorporando los conocimientos científicos y tecnológicos para generar soluciones en necesidades regionales y del país, de ahí que las instituciones de educación superior -afirma- deben ser pensadas y organizadas bajo nuevos paradigmas como la capacidad de análisis, de crítica y de aportación de soluciones.

Alude también a la promoción de la alternancia en cargos directivos para permitir una mayor participación de docentes e investigadores y ampliar el sentido de colaboración y responsabilidad, bajo el principio de representatividad con voto universal, secreto y directo de todos los sectores de la comunidad. Claramente señala que desde hace dos décadas existe una enorme distancia entre autoridades y comunidad universitaria, lo que redunda -afirma- en falta de gobernabilidad y acuerdo entre los universitarios, como sucede con los continuos conflictos laborales.

En mi opinión, es una exposición de motivos endeble, no argumentativa y más bien declarativa en forma general y con escaso conocimiento del quehacer interno cotidiano de la Universidad de Sonora, lo que no significa que no esté de acuerdo con una reforma, pero al menos no con esta que se propone. No advierto un sustento de fondo, con conocimiento de causa.

Ahora bien, una ley en vías de reforma implica obligatoriamente analizar objetivamente primero los alcances tanto en positivo como en negativo que nos ha dejado la Ley 4 para de ahí partir hacia una iniciativa de reforma que refleje aspectos que realmente merecen ser modificados, atendiendo además a los Objetivos del Milenio y en concreto de la Agenda 20-30 que incluye con meridiana precisión el abordaje de problemática social regional desde la perspectiva del ejercicio de las diversas profesiones para las que se preparan los educandos. 

Sin duda hay mucho que discutir y analizar en torno a esta propuesta en la que los universitarios estamos obligados a aportar las buenas prácticas de la experiencia en los ámbitos administrativos, docentes, estudiantiles y de trabajadores para que genuinamente sea una reforma que nos permita transitar a mejores espacios académicos universitarios y no hacia transformaciones vanas o producto del idealismo inútil.

 Algunas propuestas de la Iniciativa:

1.     La Universidad de Sonora estará integrada por la Unidad Regional Centro y las Unidades Regionales bajo una desconcentración funcional y administrativa. Más o menos lo mismo.
2.    La Unidad Regional Centro estará dirigida por el Rector y las Unidades Regionales por un vicerrector. Es decir, desaparece la vicerrectoría centro aunque subsiste el Consejo Académico presidido por el Rector en tanto que en las Regionales preside el vicerrector.
3.     Los Consejos Académicos eligen a los vicerrectores.
4.     Desaparece la Junta Universitaria y se faculta al Colegio Académico para nombrar rector a partir de una auscultación universal vinculatoria, organizada con base en el principio de máxima publicidad, equidad y transparencia. 
5.     Se crea la Junta Hacendaria como órgano fiscalizador del ejercicio del presupuesto. Se integrará  con cinco miembros, de los cuales al menos tres deberán pertenecer al personal académico de la Universidad. Nada se indica sobre el carácter de dichos académicos, sean de horas sueltas, tiempo completo, antigüedad, etcétera. Y tampoco nada refiere sobre el origen de los dos miembros restantes.
6.     Se integra a los jefes de departamento a Colegio Académico, así como a los representantes del personal académico, de los alumnos de los trabajadores administrativos ante los Consejos Académicos.  Actualmente es mediante representaciones. La propuesta es que sean todos. 
7.     El director de División no participa ante Colegio Académico como sucede actualmente y se reserva su participación ante Consejo Académico.
8.     Nada se menciona sobre facultades del director de División pese a que existe un reconocimiento de su existencia (Ver Artículo 26 de la Iniciativa). Sin embargo, en otro apartado (Artículo 43 de la propuesta) menciona que el presidente del Consejo Divisional es un jefe de departamento y desaparece al director de División. Entonces, ¿existirá o no?
9.     Se integra a un miembro de la organización representativa de los trabajadores académicos, de los administrativos y de un representante de la organización representativa de los estudiantes. 
10.  La presidencia del Consejo Divisional recae en un jefe de departamento de la División electo de manera rotativa con duración en el cargo por tres meses.
11.  Se crea el Consejo Departamental integrado por el jefe del departamento, representante alumno y maestro ante el Consejo Académico y Divisional y representantes académicos y alumnos de los diferentes programas académicos del Departamento.
12.  El Consejo Departamental elige al jefe de departamento y el Consejo Divisional al presidente del Consejo Divisional.
13.  No reelección para rector, vicerrector, jefe de departamento
14.  No cobro de colegiaturas.
15.  Colegio Académico deberá incluir en el Estatuto General un capítulo sobre la responsabilidad de los funcionarios y trabajadores con enumeración de obligaciones y normas para determinar  sancionar sus actos u omisiones.
16. La administración universitaria deberá desarrollar sus funciones mediante los principios de gobierno Abierto y máxima transparencia.






[1] https://www.unison.mx/sinopsis-historica/

El Candidato, la serie

Fotografía tomada de Google.com
Dediqué una buena parte de este pasado fin de semana a ver la serie El Candidato (Netflix) que refiere los acontecimientos del magnicidio de Luis Donaldo Colosio Murrieta, aquel negro 23 de marzo de 1994 en Lomas Taurinas en Tijuana B.C.

En tanto transcurrían los episodios, iba rememorando las condiciones sociales y gubernamentales que en aquel tiempo la sociedad vivía, en la que gobernaba Carlos Salinas de Gortari en su último año de ejercicio (1988-1994), un gobierno que él mismo identificaba de liberalismo social. Como suele suceder, el último año es la suma política de los otros cinco, es el resultado de lo que se hizo o se dejó de hacer aunado al esfuerzo oficial partidista por continuar ejerciendo el poder. 

Y Salinas no fue la excepción. Si bien gozó al inicio de su mandato una alta popularidad y credibilidad básicamente con la detención de Joaquín Hernández Galicia alias La Quina, líder sindical de los Trabajadores de Petróleos Mexicanos, lo cierto es que al final terminó lastimosamente su mandato con una alta crisis social, política y económica. Surge una rebelión insurgente en Chiapas el 1 de enero de 1994, hace crisis el enorme gasto gubernamental, los tesobonos se vienen abajo con una consecuente fuga de dólares ante la incertidumbre financiera, Raúl Salinas, su hermano incómodo, fue acusado de transacciones ilícitas y finalmente arrestado en 1995 por cargos de asesinato y enriquecimiento ilícito. Vaya, las elecciones presidenciales en que salió triunfante Carlos Salinas de Gortari pasaron a la historia como el mayor fraude electoral mediante la caída del sistema en 1988, supuesta estrategia fabricada en unión con Manuel Barlett. Mal termina lo que mal inicia.

En este vertiginoso sexenio se privatizó la Banca, se dio paso a la Reforma Agraria y al Tratado de Libre Comercio. 

Mención aparte merece el Programa Nacional de Solidaridad conocido como Solidaridad, proyecto Salinista que tenía como finalidad lograr mayor justicia social. Es aquí donde se dan visos de participación social organizada, lo que no exime el alto grado de corrupción que de ello derivó. Este programa inicia en la Secretaria de Desarrollo Urbano y Ecología y termina por constituirse como Secretaría de Desarrollo Social (enero de 1992) cuyo titular era Luis Donaldo Colosio Murrieta. Nacía un candidato, el delfín del presidente.

Pudiera seguir evocando cuestiones gubernamentales que caracterizaron este sexenio, pero no es el caso aquí. Más bien es realizar comentarios sobre la serie El Candidato y lo que como ciudadanos vimos, vivimos y sentimos hace 25 años. Paradójicamente, la serie es casi como ver otra vez la misma película en la que nuevamente somos partícipes pasivos. A partir del deceso de Colosio, todo fue ver y escuchar una trama que no terminaba de despejarse a los ojos y entendimiento de los mexicanos. ¿Qué clase de novela grotesca era esta? Actores políticos, de gobierno y de partido estaban involucrados en mayor o menor medida. ¡Voces descarnadas exigían justicia en tanto que otras se engolosinaban con material de discurso vuelto a su favor, Colosio vive! Como si cada uno enarbolara la bandera de la justicia, de la exigencia, de no sé qué, pero lo hacían airadamente. Voces que se volvieron susurros, susurros que terminaron en nada, en un silencio cómplice o institucional, velo con el que se pretendió cubrir el concepto comodidad, ¡vaya usted a saber!

La serie El Candidato deja ver el alto grado de corrupción dentro de la otrora Procuraduría General de Justicia, los juegos sucios debajo de la mesa, el complejo entramado jerárquico en los hechos o en lo material que trata de maquillarse al amparo del formal, porque aquí las formas son el fondo. 

Se presenta a un Colosio que sin ser aún ungido como presidente de la República se anticipa peligrosamente a la toma de decisiones en asuntos fundamentales tanto para el ejercicio del gobierno como para la existencia del partido oficial, el PRI, lo que finalmente le costó la vida, casi como si él hubiera tenido la culpa. Aparece un Colosio que quedó solo tanto como el asesino solitario. Dos soledades dudosas en grado sumo.

 El Candidato no refleja fielmente los hechos. Pero ¿Quién posee la verdad completa? Como intento de recuperar una parte de la historia deja mucho a deber sobre todo para quienes vivimos aquella época. Lamentable la forma en que se aborda la inquietud de Diana Laura Riojas por dilucidar quién o quienes fueron los autores materiales e intelectuales del magnicidio. En algún momento de la serie parecía que estábamos presenciando una película de acción con todo y fondo musical. La nota dramática la sostienen en casi toda la serie con la enfermedad de la viuda. Penosa las formas. Tache por ambas cosas. El director o la producción prefirió irse por la línea comercial, la que vende. Nuevamente a expensas de aquel suceso.

Al amparo del nombre Luis Donaldo se han cometido enorme cantidad de tropelías. Pronunciar y abrazar el apellido Colosio era pasaporte para acceder a puestos de poder. Y lo lograron. Se deconstruyó el caso al punto de que hoy persisten dudas profundas sobre la teoría del asesino solitario encarnado en Mario Aburto. No es que el pueblo sea incrédulo. Es que la actuación gubernamental fue obscura, errática - ¿a propósito? -, con una investigación manoseada al infinito.

La serie El Candidato queda como una intentona de relato histórico. Para los millennials será una serie más de acción, intriga y poder.



Desde el siglo XXI: Gracias Benito Juárez!

Fotografía tomada de Google.com
Calles, avenidas, parques, jardines, escuelas, teatros y una larga fila de espacios llevan por nombre Benito Juárez. La lista continua y a lo que se percibe, no se detendrá. Es la forma que tenemos de honrar a un gran mexicano, Benito Juárez García. ¿quien no recuerda aquella frase que iniciaba con En un pequeño pueblo de Oaxaca, en San Pablo Guelatao el 21 de marzo de 1833 nació un indito...? Indito, como si el diminutivo fuera un perdón por ser indígenaHijo de padres zapotecas, huérfano a los seis años.

Hoy, a la distancia de aquellos tiempos de primaria me pregunto qué hubiera sucedido si la historia y vida de tal personaje hubiera sido abordada en su real y exacto contexto y no como una anécdota para recrear lecciones en aula y matar el tiempo. Porque recuerdo que algunos profesores solo se constreñían a mencionarlo a manera de cuento e historieta. Y yo lo veía en las imágenes de los libros de texto. Tan serio, tan recto, tan penetrante su mirada. Materialmente me tiraba en el pupitre con los codos sobre la mesa para dar vuelo a mi imaginación. Buscaba afanosamente en las siguientes páginas del libro de historia para ver donde más había algo escrito sobre él, lo que difícilmente sucedía puesto que era común escuchar el grito del maestro o la maestra exigiendo que siguiera el ritmo de la clase. 

Entre más leía por aquí y por allá sobre la vida de él, más me molestaba el darme cuenta que la historia del niño huerfanito era la más socorrida, la que provocaba lágrimas y lástimas. En ese tiempo no alcanzaba a descifrar las razones de la molestia. Sabía que me fastidiaba el cariz dramático, novelesco que se imprimía en los libros y en clase, y no a lo que este hombre pensaba y hacía. El colmo era que se nos explicaba que debido a que Benito Juárez -quien laboraba como pastor en sus años de infancia- había perdido una oveja para evitar el castigo se fue a Oaxaca. O sea, todo se lo debemos a la tal oveja. Desconozco qué tan cierto sea este supuesto pasaje de su historia pero me inclino a pensar que fue el ansia de progresar, de leer y escribir, de estudiar, lo que lo encaminó hacia Oaxaca. He aquí un tema de enorme trascendencia aleccionadora para todos. Descifrar los porqués y los cómo, inculcar el ánimo de progreso a través del estudio, a través de las letras y no con historias fantasiosas, pueriles o irreales nacidas de la mente de algún secretario de educación pública sexenal. o tal vez fue  el temor institucional a que realmente se educaran mexicanos dispuestos a cuestionar y exigir el quehacer público, lo que hizo que las enseñanzas fueran materia exclusiva de cuatro paredes.

La discriminación por su condición indígena es toda una historia digna de ser analizada con lentes actuales no para asombrarnos, sino para ver, realmente ver lo que estamos haciendo hoy en día con nuestros hermanos mexicanos. La discriminación se disfraza de formas insospechadas a través de los siglos.

A veces pienso que Benito Pablo Juarez García quedó atrapado en su apotegma "Entre los individuos como entre las naciones, el respeto al derecho ajeno es la paz". No es justo. Esta brillante construcción de palabras no puede opacar la dimensión Juarista. No concibo a nuestro país sin las Leyes de Reforma pero tampoco sin la imposición francesa del emperador de México Maximiliano de Austria, movimiento que al final dio origen a aquella frase famosa que se encuentra inscrita también en diversos países a manera de honra de este gran mexicano. Hasta el dramaturgo francés Víctor Hugo (autor de Los Miserables) llegó a escribirle una carta en la que solicita el perdón al ex emperador Maximiliano, quien había sido detenido. Una magistral pieza hecha carta que no alcanzó a enviar puesto que el emperador caído fue fusilado en el Cerro de las Campanas, en Querétaro.

Admiro y admiraré por siempre a Benito Pablo Juarez García, al hombre de ideales y de virtudes, al hombre que cambió la historia de México, porque tampoco entendería a este país  sin su figura, aunque lejos estoy de loas fanáticas loas propias de quienes desean fomentar cultos con ánimos de tender velos que empañen la realidad para establecerla a modo. No.

Juárez fue un hombre de su tiempo que le tocó vivir momentos históricos específicos. Veamos: alguien puede sobrevivir la jungla de lo político si no es con habilidades y uso de influencias y toma de decisiones cuestionables? Juárez tampoco. Estoy segura que no fue un dechado de virtudes ni de absolutas buenas intenciones, aunque estoy cierta que su perseverancia, constancia y disciplina aunado a sus ambiciones personales y profesionales lo catapultaron a ocupar diversos puestos hasta llegar a ser presidente de México y ganarse a pulso un lugar en la historia. Ah! Pero en México la palabra ambición suele tener un significado negativo. Entonces vale más tacharla y decir que fue una persona esforzada y que quede así, con libertad de interpretación para el imaginario colectivo.

Me gusta recordar a Juárez particularmente estos días. 




Enseñar a creer



fotografía tomada de Google.com

Columna dedicada a las mujeres que les han arrebatado la vida.
A las que luchan y siguen. A las que construyen. A las que vienen.

El mes de marzo presenta algunas particularidades como es el natalicio del benemérito de las Américas, Benito Juárez, el aniversario luctuoso de Josefa Ortiz de Domínguez y el Día de la mujer, aunque este último evento es de carácter internacional y surge a finales del siglo XIX. Mucho ha pasado desde entonces a favor de los derechos de la mujer entre los que destaca el sufragio femenino universal, mejores y mayores derechos laborales, protestas por las guerras, por solidaridad, por la búsqueda constante de la paz y del desarrollo de los pueblos. Ningún país, pueblo o territorio que se precie de serlo puede escribir su historia, presente o futuro sin la decidida intervención de las mujeres. 

Pero no es a eso a lo que deseo referirme en esta columna en específico.

Más bien es al hecho de que considero que cada 8 de marzo es materialmente secuestrado por la mercadotecnia a tal punto que se espera que los restaurantes estén llenos, que las flores desfilen por hogares, escuelas y centros de trabajo. Se espera que las mujeres sean felicitadas, que los abrazos fluyan, que las frases corran en largos ríos en redes sociales durante todo el día.  ¿Qué nos está pasando?

El día de la mujer no es un día para celebrar ni festejar. No tenemos motivos para hacerlo, es más bien conmemorar los hechos históricos que nos rodean, brindar el mejor homenaje a aquellas congéneres que lucharon en otras épocas y actuar en consecuencia. Y esto hay que repetirlo y reproducirlo mil veces. No podemos celebrar y danzar sobre los cadáveres de cientos de mujeres asesinadas, masacradas, violadas o desaparecidas. No debemos festejar sobre mujeres violentadas física y emocionalmente, o sobre aquellas que carecen de lo más indispensable para sobrevivir, o de las que ni siquiera son visibles en sus hogares. 

¿Qué hay que celebrar o festejar este 8 de marzo? Veamos algunas cifras: según datos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en nuestro país al menos 6 de cada 10 mujeres han enfrentado un incidente de violencia. El 42% ha sido víctima de violencia sexual en tanto 9 son asesinadas al día por razones de género. Según cifras oficiales, el 2018 contabilizó 786 víctimas de feminicidios en toda la nación, lo que significa que al menos fueron dos por día. Para enero de 2019 ya van 304 de nosotras. Hijas, madres, amigas, vecinas. Ellas. Así, de enero de 2015 a enero de 2019 son 12 mil 193 mujeres asesinadas en el país. Algo así como 8 por día.

El Estado de México, Colima, Guerrero, Michoacán Zacatecas, Chihuahua y Morelos son las entidades más peligrosas para las mujeres, se tiene el registro de que el 60% de los casos de feminicidio queda impune. Feminicidios, homicidios, secuestros, desapariciones forzadas, violencia de género, trata de mujeres,  son los encabezados recurrentes en la prensa y en las redes sociales.

 Así que nada que celebrar o festejar. 

Conmemorar sí, a las mujeres que han encabezado luchas, a las que continúan haciéndolo y a las que le siguen. ONU Mujeres maneja para este 8 de marzo de 2019 el tema “Pensemos en igualdad, construyamos con inteligencia, innovemos para el cambio”.  En una forma sencilla, fácil y creativa ONU-Mujeres propone algunos pequeños actos simbólicos para conmemorar el día: compartir en redes sociales una moneda en la que aparezca el rostro de una mujer, compartir el nombre de una calle con el nombre de una mujer, cambiar la imagen de cubierta de Facebook y twitter con alguna imagen alusiva, entre otras interesantes opciones. Se trata pues de crear y fomentar conciencia a través de la tecnología en uso inteligente e inclusivo.

Basta ya del grotesco desfile en redes sociales con felicitaciones a modo de frases alusivas a “mujeres guerreras” “mujeres cuatro por cuatro”, “mujeres todo terreno” El mundo está en una vorágine de cambios en el que debemos ser partícipes activos, dejar a un lado la laxitud y las frases huecas cuyo peligro radica en la repetición generacional para terminar siendo un hueco en el calendario... y hoyos en los cementerios.

Siempre tengo presente a Oprah Winfrey, famosa conductora y empresaria que en muchas ocasiones ha afirmado “Me enseñaron a creer que la excelencia es la mejor forma de derrotar al racismo o el sexismo. Y es como conduzco mi vida”

Enseñar a creer. En esto no hay trucos ni salidas fáciles. 



Liderazgo tipo Cuarón

fotografía tomada de Google.com
Con la entrega de los premios Oscar 2019 se desataron una serie de cuestiones interesantes respecto a la filmación de la película Roma. Una de las que llama poderosamente la atención son las declaraciones de integrantes del elenco como Yalitza Aparicio y Marina de Tavira, quienes mencionaron que no conocían el contenido de las escenas a filmar. Día con día se presentaban a las locaciones y ahí mismo les era explicado lo conducente. Igual comentario hizo Sergio Díaz, responsable de la supervisión y edición del sonido.  Más que reproducir era recrear los sonidos incidentales de la Ciudad de México en los años setenta; sin duda debió ser una epopeya puesto que Cuarón quería justo lo que su memoria tiene registrado como recuerdo. Comentarios tan profundos no pueden tomarse a la ligera. La sencillez se viste a veces de complejas vestimentas que hay que analizar.

La vida de Cuarón no ha sido una vida sencilla, más bien ha sido una suerte de carrera de obstáculos que venció uno a uno. La historia de muchos -dirán algunos- pero lo cierto es que no muchos alcanzan a llegar a la cima.

Fue expulsado del Centro Universitario de Estudios Cinematográficos (CUEC), después trabajó como encargado del cine club en el Museo Nacional de Arte, posteriormente como asistente de dirección, y un largo etcétera; vivió una precaria situación económica al punto de recurrir a pedir el doggy bag (sobrantes de comidas destinadas a las mascotas), en fin, larga vida de penurias y carencias que seguramente le hicieron como coloquialmente se dice, dura la piel, pero con un cerebro afilado.

No es la idea referirme aquí a los galardones de Roma: el León de Oro en el Festival Internacional de Cine de Venecia en su edición 75, o la Excelencia Artística en la 16ª edición del Festival de Cine de Morelia (FICM) ni al Oscar como mejor directo en la película Gravity y otros tantos más que merecen mención y honra por separado y a detalle.

Quiero referirme al liderazgo tipo Cuarón. A ese que siguieron a pie juntillas el equipo de filmación, a quienes día a día les era desvelada la siguiente escena, el siguiente sonido, el siguiente reto. De las declaraciones que escuché, leí y busqué afanosamente en la internet no vislumbré siquiera una queja sobre la forma de dirigir de Cuarón. Se entiende que en estos días mucho se hablará sobre él, ensalzándolo o castigándolo con la palabra. Asumo que es el México de mil colores. Pero insisto en referirme al liderazgo de Cuarón, ese que obtiene resultados y que tiene enfoque de camino.

Si de algo tiene hambre nuestro país es de líderes. Líderes en todos los ámbitos, en lo gubernamental, en la iniciativa privada, en las instituciones educativas, en el quehacer cotidiano de la vida de los mexicanos. Tenemos representantes, sí, sea por la vía electoral o por la vía de las designaciones, pero ser representante o autoridad no lleva consigo el ser líder.  Los auténticos liderazgos son pocos y no necesariamente se encuentran en la cúspide de una organización.

Quiero imaginar a Yalitza Aparicio o a Marina de Tavira acatando cada instrucción de Alfonso Cuarón. O al equipo de sonido tratando de encontrar el decibel perfecto para el sonido deseado o al encargado de iluminación buscando las luces y sombras precisas, todos sin conocer la trama completa ni los detalles unidos en su conjunto. ¿Cómo es que todos realizaron lo justo que los llevó a obtener el Oscar? ¿qué pasó entonces con todas las teorías sobre liderazgo?

Fue un trabajo colectivo -que no trabajo en equipo- donde cada uno asumió la parte que le correspondía hasta lograr lo deseado sin descartar que ese segmento era parte de otro y de otro. ¿Es magia? No. Es liderazgo.  Liderazgo auténtico, no de librito.

Encontrar liderazgos de ese tipo no es fácil. Serlo, menos. Implica una serie de particularidades que se van sumando en el transcurso de la vida de las personas. Eso hace la diferencia. Cuarón se identificó con cada uno de sus colaboradores porque su vida ha estado plagada de eventos y vivencias por las que ya pasó, porque tiene empatía real y no empatía de cartón con ellos. De ahí que salta a la vista la confianza total en su trabajo. Ser dirigido por líderes de este tipo debe ser altamente satisfactorio porque se sabe de antemano que está conduciendo por el mejor camino posible. Que privilegia el bien de todos y no de unos cuantos. 

Es el tipo de líder que ya caminó tu senda pero que se regresa a donde tu estás para ayudarte.  

Violencia de género. Un menú en comida corrida.

Google.com
Primero con curiosidad y después con inquietud leí sobre la campaña No estás sola que busca que las mujeres no se sientan solas ante cualquier tipo de violencia y en caso de sentirse amenazadas puedan recurrir a negocios o empresas participantes quienes se supone, tienen un protocolo de actuación. 

La campaña es una iniciativa de empresarios de la Red Mexicana de Franquicias (RMF), a la que se están sumando negocios o empresas participantes que brindan su apoyo de  hacerlas llegar a casa o bien protegerlas y comunicarlas a seguridad pública o al 911, en búsqueda del apoyo institucional. Es una estrategia de tres ejes: trabajar con los tres niveles de gobierno en materia de estrategias de seguridad pública, el preventivo relativo a información para reaccionar en forma objetiva y la protección, que busca disuadir al delincuente y brindar apoyo, refugio y auxilio a las personas que se sientan en peligro.

Sin embargo me sigue causando ruido esta campaña. Lejos de hacerme sentir cómoda, o pensar que mujeres puedan sentirse de la misma forma, deja un amargo sabor de desprotección institucional de seguridad púbica y de prevención del delito auspiciado por una campaña de particulares.  Más aún cuando leo los tres ejes que manifiesta la campaña.  Es más, me aterroriza el contenido de cada uno por los alcances insospechados a que pueden conducir bajo un manejo inexperto. No es aquí el caso de someter a discusión las lapidarias y misóginas frases de "nada las conforma" " a todo le encuentran pero" o el clásico "les gusta escandalizar todo", frases muy socorridas por los incompetentes cuyos únicos argumentos son las descalificaciones profesionales y personales. 

Creo en la buena intención de la RMF, pero me parece que el mensaje que se percibe, tal vez sin intención de aquella, es que el gobierno no está haciendo gran cosa. Entre más carteles y empresas implicadas veamos ¿Es campaña exitosa o grado de emergencia?  Quiero imaginar a una mujer corriendo, asustada, angustiada. Observa a su derecha un restaurante que anuncia su participación en la campaña y que le ofrece el apoyo inmediato de protegerla, de respaldarla e incluso llevarla a su casa. Al momento se le acerca un policía que le ofrece lo mismo. ¿A quien escogerá nuestra mujer? 

Entonces, lejos de la posible respuesta -para algunos, predecible respuesta- es acaso una cuestión de escoger o de reconocer a una autoridad capaz de cuidar a los ciudadanos? 

La violencia hacia las mujeres es altamente preocupante.  La Organización de las Naciones Unidas indica que 7 mujeres son asesinadas cada día en México, que 2 de 3 mujeres han experimentado algún tipo de violencia en tanto que el 41% de mexicanas han sido víctima de violencia sexual en alguna etapa de su vida. La estadística es larga, la realidad es más cruda. Escasamente existen familias donde la violencia hacia la mujer no se haya hecho patente de alguna forma. Mi propia sangre lo vivió en el  2015, cuando manos criminales privaron de la vida a nuestra sobrina de apenas 22 años. Así que no se puede decir que el tema me es ajeno.

Creo que todas estas campañas que emergen y han emergido deben tener no solo un protocolo de actuación en el ámbito de su entorno sino de comunicación  con las autoridades gubernamentales que permita a los ciudadanos tener la confianza de estar trabajando juntos en situaciones generales y concretas. No son entes que funjan como enlaces porque ahí sí que perdemos piso.

La violencia de género es un plato que se sirve cotidianamente a las mujeres. No importa grado académico, cultural o económico. Es parte del menú en el rubro de comida corrida.

Violencia de género es cualquier acto violento o agresión  basado en una situación de desigualdad en el marco de un sistema de relaciones de dominación de los hombres sobre las mujeres que tenga o pueda tener un daño físico, sexual, psicológico o económico. Miles de ejemplos extraídos de la vida real pueden derivarse del concepto anterior. 

Por ejemplo, he escuchado cientos de historias de mujeres que en el pasado (y en el presente) se incorporaban al ámbito laboral superando con mucho las habilidades de sus superiores, hombres por supuesto. Cualquiera que fuera la historia el resultado era el mismo: mujeres que realizaban con inteligencia, con verdaderos conocimientos y habilidades el trabajo de aquellos, quienes sin pudor alguno se apropiaban del trabajo realizado, de los méritos y de los puestos. Así se acostumbraba, así era, así se hacía. Sin discusión alguna.

Si la violencia de género hacia las mujeres existe, también lo es que la violencia entre mujeres hace más difícil el camino. Las alianzas de misóginos y mujeres que odian a las mujeres son una bomba letal que destruye y aniquila a cualquier institución. Lo peor es permitirle acceso. Pero invade la ceguera de la conveniencia, de los  valores entendidos, de la laxitud y la pereza mental para hacerles frente, incluso hasta el cansancio. ¿Costará tanto dejar que las cosas fluyan de la manera que deben? ¿Cuesta tanto reconocer a cada cual sus capacidades y habilidades? ¿Hasta cuándo se seguirá el discurso como forma de actuación y no de ejecución? Simulación dijo hace poco Andrés Manuel López Obrador.

Soy una convencida de siempre y hoy es ya una feliz exigencia del deber de privilegiar capacidad, habilidades y conocimientos sin importar el género. Convencida estoy de que una persona seria no necesariamente es brillante o que una mujer risueña es escasa de cerebro. Conozco hombres geniales con un sentido del humor excelente y mujeres risueñas con cerebros de estrategas. Hay seriedades que ocultan limitaciones intelectuales y risas que envuelven carencias. Basta de estereotipos y prejuicios. 

Esto no es una lucha de hombres contra mujeres ni viceversa. Pensar de esta forma es acabar con la raza humana de a poquito y de adeveras.






AMLO y el Fondo Minero

Fotografía tomada de Google.com
Hace apenas unas horas, el gobernador de Chihuahua, Javier Corral informó que él y algunos presidentes municipales de aquella entidad interpondrán una controversia constitucional ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación debido a que argumenta, el gobierno federal pretende apoderarse de todos los recursos mineros que provienen del Fondo Minero para usarlo, palabras más, palabras menos, en financiar tandas de microcréditos. En su cuenta de Twitter indica que esta adjudicación no solo trastoca el espíritu y sentido con que nació, sino que lo pervierte para seguir creando mecanismos de clientelismo electoral.

Actualmente el Fondo es controlado por la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (SEDATU) y según se sabe, se pretende que sea la Secretaría de Economía quien realice esta actividad. Actualmente el Fondo maneja, controla y distribuye algo así como 4 mil 500 millones de pesos anuales a distribuirse en inversión física con un impacto social, ambiental y de desarrollo urbano positivo tal y como lo señala la Ley de Derechos en municipios y demarcaciones territoriales de extracción minera.

El objetivo del Fondo Minero tal y como aparece actualmente en la página oficial gob.mx es tendencioso puesto que establece que es elevar la calidad de vida de los habitantes de las zonas de extracción minera, situación derivada de la reforma a la Ley Federal de Derechos que impone contribuciones de esta naturaleza a las empresas, permitiendo así la realización de obra de infraestructura social por parte de las autoridades locales y estatales. El objetivo es tendencioso porque en realidad el espíritu de la reforma de 2014 es el  resarcir el daño causado a los habitantes de los  municipios y demarcaciones territoriales mineros. Es en esencia una cuasi compensación por el deterioro ambiental que ocasiona. Extraer oro, plata, cobre, implica destruir una montaña, desaparecerla. Preguntemos a los habitantes de Cananea Sonora que hoy prácticamente tienen la mina en sus patios y centros públicos.

De una revisión realizada a la distribución por estados y municipios beneficiarios del Fondo, de los 24 que aparecen con proyectos de inversión aprobados, ni uno solo está destinado a la aplicación de recursos para el establecimiento de programas de protección ambiental o monitoreo de la calidad del aire, agua y suelo. Se entiende que procurar mayor pavimentación mejora ciertas áreas de la salud y que contar con lámparas de alumbrado público basados en eficiencia energética y energía renovable son aspectos que tienden a la mejora de la vida comunitaria, pero esto es a presente y a un futuro incierto.

El Fondo Minero no es un recurso económico que nos cae como maná del cielo. Es el pago o indemnización por el deterioro ambiental, llámesele como se llame el impuesto por la gran huella ecológica que se está marcando.

¿No es acaso paradójico que siendo así, no exista ningún proyecto de impacto ambiental integral  que emane de los municipios? 

Sí, existen Normas Mexicanas (NOM) relativas al Desarrollo Sostenible, sin embargo sería saludable que a nivel municipal se realizaran proyectos que nos garantizaran que tales regulaciones se cumplen en la práctica. Por ejemplo, a todos nos preocupa la Huella Hídrica, más en regiones desérticas, así que ¿Como vamos en ese rubro?

Si bien la reforma a la Ley de Derechos fue benéfica para los municipios y demarcaciones territoriales con zonas de extracción minera, lo cierto es que presenta demasiados huecos que han dado manga ancha tanto a la federación como a las entidades federativas a disponer la distribución de los recursos en cuestión. Simplemente el famoso Comité de Desarrollo Regional para las Zonas Mineras ha resultado ser un ente en el que impera jerarquía y rangos sin ninguna clase de participación ciudadana de los municipios involucrados.
!
Es urgente retomar la esencia del Fondo Minero y destinar recursos al estudio del medio ambiente de las poblaciones afectadas. Nótese que quienes vivimos en zonas de extracción minera somos afectados por esta práctica. Perder ese punto es perdernos como comunidad sana, vital, en desarrollo. Las mineras así como alegremente se instalan, cantando se van, sin importar el daño causado. Tal vez no las veamos partir nosotros, pero sí lo harán nuestros hijos y los hijos de los hijos. ¿Qué clase de entorno les habremos de heredar? 

Es necesario volver la mirada a la Ley de Derechos y establecer candados que permitan destinar recursos económicos porcentuales al total de recursos destinados a las entidades federativas y municipios a fin de que se realicen estudios específicos de impacto ambiental, de suelo, aire, tierra y agua y su impacto en la salud individual, gregaria y comunitaria, bajo una amplia participación ciudadana, raíz de toda actividad que se pretenda realizar o ejecutar.

Me resisto a pensar que el césped artificial que se instala en tantos espacios públicos, sea la respuesta de la autoridad al daño ambiental que a cada minuto se está causando.



Votar o no votar el uno de junio