Cosas de Reyna

Redes sociales.

Aunque quisiera sustraerme al uso de redes sociales, no puedo. Ya me han atrapado.

Al igual que miles y millones de personas en el mundo, no pasa un día sin que entre a alguna red social. En este momento por ejemplo, mientras escribo este post, consulto mi muro en facebook. Son la nueva manera de socializar por internet y se aprovecha al 100%.

Como si fuera hábito –espero que no vicio- cada vez que tengo oportunidad entro a facebook. Particularmente por la noche. Por medio de él me entero del estado de ánimo de mis amistades, de mis alumnos universitarios y conocidos. He aprendido a conocerlos mejor y seguramente ellos a mí también. Conozco sus gustos y preferencias musicales. Me entero de sus actividades y ellos de las mías. O de lo que piensan y de lo que opino. Difícilmente este contacto se genera en la vida cotidiana en forma directa pues las actividades laborales absorben de tal manera que no permiten interactuar como se quisiera.

Los políticos nacionales no han dejado pasar esta oportunidad y muchos de ellos están en facebook o twitter. Saben que es una forma eficaz de contactar a sus seguidores y simpatizantes. Y tienen razón. Barack Obama emprendió su carrera electoral en cero y se dice que construyó su victoria haciendo un excelente uso de los nuevos canales de comunicación o, como la llamaron en aquel momento, la Triple O: Obama's online operation. Hicieron uso de Facebook, Youtube y otros, que les permitieron organizar con eficacia y eficiencia a sus simpatizantes.

Creo que esta oportunidad no deben dejarla pasar los gobiernos y principalmente los municipales por ser la autoridad que se supone, es la más cercana a sus representados.

Sería por demás interesante conocer la opinión de los presidentes municipales y regidores en torno a los diversos objetivos, metas y acciones que emprenden o habrán de realizar para sus comunidades. A la vez, se tendría un espacio para interactuar con ellos de manera directa y sin mayor trámite.

Si las redes sociales permiten un acercamiento más eficaz, es el momento entonces de hacerlo. Nada cuesta a las autoridades hacer uso de esta herramienta social y atender así las diversas cuestiones y planteamientos ciudadanos.


Filibusteros del siglo XXI

Filibustero era el nombre con que se identificaba a quienes en el siglo XVII atacaban las posesiones y flotas españolas en busca de fortuna personal. Tenían una valentía muy limitada pues no se alejaban de la costa, solo actuaban en los bordes de ellas donde saqueaban libremente. Este nombre es de origen inglés; proviene del holandés Vrij Buiter “El que va a la captura del botín”. En inglés es freebooter. La palabra o acepción filibustero tiene un obscuro significado, como podemos percatarnos.

Filibusteros, filibusteros, filibusteros.

Gente inepta e incapaz de lograr resultados en base a sus conocimientos, valores y competencias. Que buscan la satisfacción de lo propio a costa de los demás. Gente con ansia de poder y posesiones sin más razón que la sinrazón. O el querer tener sin deber. Así ha sido siempre.

Filibusteros ha habido a lo largo de la historia, solo que con variantes en el nombrecito. Lo es desde un presidente de la república hasta un presidente municipal, pasando desde luego por gobernadores, legisladores, funcionarios públicos y un largo etcétera que creyendo ser dueños de la verdad y del deber ser, actúan con las armas de la prepotencia o peor aun del desconocimiento absoluto del servicio público. Sin conciencia de lucha ni de clase, ni de nada.

Dice la historia que en 1857 dio lugar en Caborca la derrota a la invasión filibustera encabezada por el gringo Henry A Crabb. El capitán Lorenzo Rodríguez comandó las acciones que derivaron en el triunfo. ¿En que parte nos perdimos? ¡Vaya! Estamos en el 2010 y seguimos padeciendo de tanto filibustero moderno que me pregunto quién en realidad está ganando en esta batalla. Crabb estará riendo en el más allá. Ni que decir lo que pensará el Capitán Lorenzo Rodríguez.

Me parece importante que las autoridades municipales promuevan Caborca, sus costumbres, usos y tradiciones. Pero para que el 6 de abril tenga un brillo especial en cada uno de nosotros, debe de haber algo más que luces y colores. Tienen que materializarse en los hechos los proyectos y acciones que se emprendan. Por ejemplo, urge la generación de empleo no solo en este municipio sino en la región misma. Promover inversiones implica, entre otras cosas, contar con servicios públicos de buena calidad, con vías de comunicación aceptables y con una seguridad pública eficaz y eficiente.

La pregunta clave es ¿porqué invertir en Caborca? La respuesta tendríamos que brindarla todos, pero cada quien en su ámbito: Los profesionistas deberán acreditar su calidad como tales; los educadores mostrando como carta de presentación a sus egresados, los que se dedican a bienes y servicios en lo propio y así sucesivamente esta cadena que nos abarca a todos.

Sin embargo, la actividad que emprenda la autoridad municipal es la más relevante para bien o para mal. Finalmente es quien encabeza un proyecto de vida comunitario y debe dirigir todos sus esfuerzos, todos sus proyectos y todo su tesón en avanzar, avanzar y avanzar comunitariamente a mejores espacios de desarrollo social. Avances concretos, evaluables, firmes y constantes. Esta visión debe ser, estar y permanecer las 24 horas del día durante todo el trienio y los que estén por venir, esté el partido que sea en el poder.

Mientras no se entienda ni se quiera comprender de esta manera, estamos condenados a seguir siendo derrotados por filibusteros modernos llamados políticos o gobernantes.








Alberta y Teresa

La historia de Alberta y Teresa es una de las muchas que existen en nuestro país. El de ellas difiere por la saña, prepotencia e injusticia de las diversas autoridades que intervinieron en su caso como son la PGR y Poder Judicial, lo que ha sido motivo para que Amnistía Internacional las haya declarado presas de conciencia.

El 26 de marzo de 2006 es la fecha que llevan marcada: Ese día llegaron seis agentes federales de investigación (AFI) a Santiago Mexquititlán en Querétaro y sin orden de cateo pretendieron realizar decomiso de mercancías presuntamente pirata en un tianguis. Otros afirman que eran ladrones que pretendían robarse los productos del lugar. Pero se encontraron con un grupo de comerciantes cansados de ese tipo de injusticias y de abusos. Solicitaron a los AFIs que se identificaran. Emerge la furia de los individuos por tan osada petición ciudadana. Y ahí empezó el asunto: Se armó la trifulca para derivar en que los tales AFI acusaron a los comerciantes de haberlos secuestrado. Los agentes afirmaron que estas mujeres y otros vendedores de los puestos del mercado los tomaron como rehenes durante el operativo. La única evidencia es una fotografía donde Alberta y Teresa se ven al lado de ellos. Jacinta –la tercera acusada- fue excarcelada después de 3 años de reclusión: liberada por falta de pruebas, no declarada inocente, como correctamente debió ser. Por eso no hubo –como también debió haber habido- reparación del daño para Jacinta.

Alberta y Teresa siguieron su viacrucis. Amnistía Internacional cobijó el asunto y declaró que por su condición marginal de mujeres indígenas y pobres, resultan blanco fácil de las irregularidades y deficiencias del sistema jurídico mexicano. Nosotros lo sabemos desde antes.

La PGR solicitó al juez de la causa la imposición de una pena de 40 años de prisión para las dos mujeres indígenas. Supongo que ese rigor también lo manifiesta con respecto a narcotraficantes, secuestradores y demás lacras sociales. Ja. Total que en enero de 2009 fueron condenadas y en abril de ese año se ordenó nuevo juicio. Así, El 19 de febrero de este 2010 se ratificó la sentencia del Juez Cuarto de Distrito en el Estado de Querétaro quien las condenó a 21 años de prisión por el delito de privación ilegal de la libertad en su modalidad de secuestro. Ah! Claro que también hubo sentencia por reparación del daño: 70 mil y 91 mil más por concepto de multa.

Alberta Alcántara Juan es una mujer que trabajaba en una fábrica de ropa en Querétaro. Parió en la cárcel a su hija, que ya tiene un año. Teresa González Cornelio hacía labores en el campo y en su casa.

El expediente de las dos mujeres otomíes está plagado de irregularidades que consistentemente se han venido denunciando: pruebas ilegales e incongruentes. Construcción documental de un delito que no se realizó en los hechos y ni por asomo hay prueba de ello. El delito mayor es el de haberse opuesto a la dicha diligencia -suponiendo que lo era- y haberle solicitado a los AFIs que se identificaran. Aunque persiste el asunto no abordado en la causa: Que eran ladrones queriendo robar mercancía. Solo hasta que se les vino encima la furia de los comerciantes argumentaron ser AFIS. Quien sabe. Ni siquiera se les proporcionó intérprete durante los procedimientos judiciales. El defensor de oficio nunca habló con ellas para explicarles sus derechos y defensa.

El caso es un vivo ejemplo de la inequidad de herramientas en la defensa, en el carácter desproporcionado de la pena y sobre todo, de las irregularidades procesales de los asuntos sometidos al Estado, por cuanto que deja en tela de duda el derecho a un juicio justo y el principio de presunción de inocencia.

Pero también es un vivo ejemplo del acontecer político mexicano, donde se dice una cosa y se hace otra. ¿De qué sirven los discursos de César Nava y Josefina Vázquez Mota que ayer pronunciaron en Sonora? ¿De qué sirve convocar a los funcionarios y empleados públicos al hacer y quehacer correcto, responsable y ético si ellos no han podido controlar a los propios? ¿De qué sirve y para que carambas sirve a la nación los pactos y acuerdos que firman los partidos políticos si no van a alcanzar para hacer justicia a tantas Albertas, Teresas, Jacintas o como se llamen pero que son al final de cuentas nuestros conciudadanos? Las buenas intenciones deben ser coronadas con resultados, no con simples afanes.

El pasado 15 de marzo el senado aprobó un punto de acuerdo que encabezó Manlio Fabio Beltrones Rivera para crear un grupo plural de trabajo que investigue probables violaciones de derechos humanos contra estas dos indígenas de Querétaro. A tres años de distancia. A tres años de injusticias, a tres años de estar privadas de su libertad, mal viviendo, sintiendo el peso de la injusticia, ahogándose en la desesperación del paso y el peso de las horas y los minutos tras una reja. Me pregunto si acaso el interés es mediático y de pasarela.

¿Qué sucedió en ese tiempo? Las tribunas se llenaron con discursos plagados de conceptos como democracia, libertad, modernización, calidad en la educación; políticos que se rasgaban las vestiduras en aras de la globalización y el desarrollo del país. Legisladores que se ufanaban del sistema jurídico mexicano, de los grandes avances y logros que hemos tenido para confort de tooodos los que aquí vivimos. 1095 días que han tenido los partidos políticos y sus dirigentes para enarbolar esta causa pero se perdieron en hacer pactos y convenios bochornosos.

Los días siguen corriendo; Alberta y Teresa siguen esperando justicia, solo justicia.







Liderazgo frustrado o el líder que no ha sido.

De unos días a acá he estado pensando sobre el liderazgo político. Es decir, es un tema que recurrentemente comentamos en las aulas universitarias, pero por alguna razón he estado reflexionando sobre este tema con mayor énfasis. De repente me asalta la idea que sí sé porqué: Estamos viviendo más intensamente esta política mexicana que se desdobla a niveles tristemente más bajos. Leo, veo y observo. La caída está a ojos vista. El motivo es un número: 2012. La sociedad poco o nada contamos realmente.

Cuando tomaba mis clases de maestría, los profesores eran enfáticos: nos hablaban del perfil del líder y sus características; analizábamos la relevancia de que cualquier empresa que se preciara de serlo contara con una persona que supiera dirigir, administrar y consensuar. A través de los muchos ejercicios –reales y ficticios- que practicamos como trabajo en equipo con mis compañeros, pudimos apreciar y constatar que así era. En las empresas, un liderazgo efectivo es casi sinónimo de éxito pues regularmente va acompañado de cualidades tales como responsabilidad, planeación estratégica, rumbo, conciencia social. Académicamente, ahí en las aulas universitarias aprendimos el cómo y el porqué.

El asunto se complica en la vida real: El liderazgo en las empresas dista con mucho del liderazgo político. El más exitoso es desde luego el liderazgo empresarial por razones naturales de su entorno, origen y desarrollo. Y aquí es donde me asaltan las inconformidades ¿Por qué no tenemos un liderazgo político? ¿Por qué no existen líderes de verdad que conduzcan a la sociedad hacia mejores estadios de desarrollo? ¿Acaso es que además de liderazgo político faltan liderados, es decir, personas que permitan ser conducidos o guiados?

Me explico. Cada día se lee en la prensa una serie interminable de demandas, quejas, molestias y rechazo social a la forma de gobernar de distintas autoridades de los tres niveles. Los temas son ampliamente conocidos: inseguridad pública, legisladores que exhiben mas su ignorancia, magistrados que resuelven desde su burbujita de cristal, insensibilidad social, escasa/nula generación de empleo, más universitarios que egresan pero sin obtener al final un empleo y ni forma de crear empresa porque se requiere capital; homicidios y mas homicidios, etcétera. El gobierno se desgarra las vestiduras asegurando que “irá hasta las últimas consecuencias”. No es eso lo que demandamos: Lo que exigimos es que no suceda tanta atrocidad. La prevención es el rumbo pero al parecer ésta escasamente se aborda. Hay mas combate que prevención.

A nivel municipal se exacerban los problemas pues es ahí donde las comunidades resienten más las ineficiencias e ineficacias de la autoridad.

A estas autoridades se les olvida que gobiernan para todo el territorio y no solo para cuando se celebran sesiones de cabildo y solo a los ediles. Aunque ahí se encuentran los representantes de los distintos partidos políticos, lo cierto es que se debiera tener sensibilidad social y política suficiente para difundir las acciones y decisiones de gobierno. Ir más allá incluso y fomentar una real participación ciudadana. Ser incluyentes.

En Sonora, todos los ayuntamientos tienen la obligación de presentar un plan de desarrollo municipal al inicio del período (3 años) y en él establecer el rumbo en todos los órdenes: empleo, educación, seguridad pública, cultura, deporte, economía, industria, desarrollo rural, etcétera. Tan importante es elaborar este documento como difundirlo, ejecutarlo y mejor aún, evaluarlo. En suma, es el documento rector de desarrollo. Ahí se encuentra –se supone- el diagnóstico de la situación en todos los órdenes y los objetivos y metas a alcanzar durante los 3 años de gobierno. No se trata entonces de ir parchando o inventando en el transcurso del tiempo lo que se le ocurra al presidente municipal, o al síndico o al amigo del amigo, o al que quiere quedar bien con alguna idea brillante, que dicho sea de paso suelen ser puros disparates. Gobernar es una responsabilidad cuya medida es el reclamo o el reconocimiento social.

No es tarea fácil. Gobernar no es dar un discurso o inaugurar un evento. No es tampoco buscar la fotografía o cortar el listón. Gobernar es incluir, consensuar, dirigir con rumbo y con conciencia social. Es evaluar resultados y ser capaz de asumir errores y corregir. Los líderes de verdad educan, no ordenan. Los líderes reales guían y conducen, no doblegan voluntades. Los líderes reales aprecian y valoran las críticas, los falsos descalifican y se burlan.

Por otro lado estamos nosotros, la sociedad. Los supuestamente liderados. ¿Nos consideramos liderados? Creo que no. Sentirse liderado implica para empezar, confianza en lo que el líder está haciendo. ¿Es así? Sentirse liderado es también tener certeza en que hay rumbo en las acciones porque existen objetivos y metas conjuntas. ¿Podemos decir que sí? Ser liderado conlleva aceptar decisiones que no nos simpaticen en lo personal pero que entendemos que son en pro de una colectividad.

A varias personas formulé las anteriores preguntas. Ninguna de ellas respondió positivamente. Los comentarios no se pueden publicar, pero el lector con su imaginación puede asumir cuales fueron.

Líderes de papel y de cartón hay muchos. Líderes de bla, bla, bla. ¡Uf! Tantos. Pseudo líderes, vividores del sistema, acomodaticios, de corbata y gel, de sonrisa babosa, de callar ignorante (hablar delata).

En fin, creo que no debemos permanecer en estas inercias. Creo que esta sociedad debe actuar a la medida de cada cual para procurar tener las comunidades ansiadas: tranquilas, seguras, en desarrollo, generando empleo, innovando, trabajando con rumbo y con certeza de que estamos haciendo bien las cosas. Señalar cada vez con mayor énfasis las acciones negativas de las autoridades; exigir debe ser la consigna. Nuestra trinchera es el espacio en el cual nos desenvolvemos diariamente.

No tenemos líderes políticos ni autoridades municipales que los sean, pero sí estamos obligados a ser una sociedad consciente y responsable porque al final de todo somos nosotros quienes estamos recibiendo el perjuicio de las incapacidades y desatinos de quienes nos gobiernan.





La trampa del género
El género humano tiene para saber conducirse, el arte y el razonamiento. Aristóteles

Tengo tantas ideas respecto al famoso 8 de marzo, día en que se celebra internacionalmente a la mujer, que realmente no sé por dónde empezar.

De entrada diré que por mi parte no tengo nada que celebrar, ni conmemorar y no acepto ni brindo ninguna felicitación. Mis amistades así lo han comprendido y desde hace años guardan prudente silencio al respecto. Si por ventura alguno de ellos osa hacer alusión al día en cuestión, ya saben que les espera una andanada de comentarios de la cual no hayan al final como salir.

No significa que no le brinde valor ni importancia a lo que simbólicamente representa. La lucha por participar en la sociedad en igualdad con el hombre se remonta en la historia casi a sus principios. Lo que sucede es que me resisto terminantemente a ser objeto de celebraciones que solo nos colocan en mayor desventaja y peor aún, en un falso esquema de igualdad. Creo que con el pasar de los años el 8 de marzo ha ido derivando en mera mercadotecnia política, comercial y social. ¡Vaya! Los políticos se afanan por buscar las palabras más sentidas, las frases más llorosas, el mensaje más sensible para pronunciarlos ese preciso día. De verdad que inspiran flojera.

Reviso páginas en Internet, revistas y periódicos. Muchos en la misma línea de halagos y reconocimiento a mujeres que han destacado en tal o cual cosa. No digo que estén mal. De ninguna manera. ¿Pero qué necesidad de prestarse al jueguito? ¿Porqué permitir que sea en torno al 8 de marzo el reconocimiento? ¿Qué acaso hombres y mujeres por igual no nos esforzamos cada quien en su propia trinchera por lograr sus cometidos?

No creo en un 8 de marzo. Creo, sí, en que todos los días son oportunidades para que hombres y mujeres apliquemos nuestro mejor esfuerzo y dedicación a lograr los objetivos de vida. En eso sí creo firmemente. Ya lo he mencionado en algún otro post. Mi apreciación es que si una mujer ocupa un determinado cargo púbico, o participa en tal o cual actividad o si es empresaria exitosa, no lo es por el hecho mismo de ser mujer sino por ser una persona con altas capacidades intelectuales, perseverante, responsable, según sea el caso. ¿Son acaso las características del género femenino? Absolutamente no. Son particularidades de las personas. El sexo no es determinante de la eficiencia o eficacia de los individuos.

Malhaya sea el momento en que a alguien se le ocurrió eso de la equidad de género. Y todavía se atrevieron a conceptualizarlo. Basura, pura basura. Los hombres son hombres y las mujeres mujeres. ¿Por qué complicar las cosas? Ahora resulta que nos atacan con frases como perspectiva de género, transversalización de la equidad de género, empoderamiento de la mujer etcétera. Yo no me quiero empoderar de nada. Sencillamente quiero ser y estar. No pretenderé jamás invadir esferas en aras de demostrar no se qué carambas. Los hombres a lo suyo, que nosotras a lo nuestro. Y sí, claro que en algún bendito momento convergemos y eso es lo interesante del caso.

Siempre insistiré en que son la competencia y la capacidad carta de presentación de las personas para acceder a mejores puestos o cargos. Mujer/Hombre exitosos son aquellos que logran hacer tangible ese éxito: familia, pareja, amistades, profesión, entorno.

Habiendo tantas congéneres con demostrada capacidad en el estado de Sonora, es de llamar la atención el escasísimo porcentaje de ellas que ocupa cargo dentro de la administración pública estatal y municipal. Me pregunto dónde estarán aquellas aguerridas mujeres que con tanto ímpetu participaron en las campañas políticas. El problema existe y subsiste: No se da la igualdad en términos de dar a cada cual lo suyo independientemente del sexo. ¡Y todavía se atreverán a participar en el evento que organice el gobierno! Se continúa siendo funcionarias de segunda clase. La permisión es el problema.

Si de por sí no estoy de acuerdo en las celebraciones en torno al 8 de marzo, menos aún veo motivos para hacerlo, suponiendo que mínimamente me interesara este diíta. Pugno eso sí, porque fijemos una fecha en el calendario que nos recuerde que somos iguales en cuanto a derechos y obligaciones; que ser distintos por género más nos identifica que nos levanta en competencias absurdas y sin sentido. Un día que nos refrende que somos complemento uno del otro y no rivales. Que nos reconozca a cada uno el espacio absoluto de la libertad que tiene como marco el respeto por el otro.

No es posible continuar con la perversidad de dedicar un día del año para recordarle a la mitad del mundo que existe la otra mitad.
Ya basta de simulaciones.








Arrebatos carnales.


El título del libro subyuga. La trama atrae. Los protagonistas atrapan. Es la historia de los próceres de México vistos como simples seres humanos, con sus flaquezas, debilidades, deseos, deslices, amores y desamores: Maximiliano y Carlota, Francisco Villa, Sor Juana Inés de la Cruz, José María Morelos y otros mas, tuvieron una libertad sexual que escasamente se diferencia a la de nuestros días.


Francisco Martín Moreno, es el autor del best seller Arrebatos Carnales, donde a través de sus páginas nos presenta a los héroes y heroínas: aquellos a los que casi santificaban nuestros maestros de primaria y secundaria y de quienes nos obligaban a aprender sus hazañas y sacrificios a favor de la patria. Pero ahora vistos a la luz de sus arrebatos y pasiones. ¡Vaya! –pienso- Si me hubieran enseñando historia aderezada con algunas pinceladas de simple mortalidad, seguro que tuviera un mejor conocimiento de ella.


Como suelo hacer con algún libro que realmente me interesa, trato de no leerlo de inmediato ni de un solo golpe. Lo saboreo. Reviso la portada y contraportada. Busco información sobre el autor. Dejo el libro en mi sillón favorito. Luego lo llevo al buró para al final, leer detenidamente. Igual me instalo en cualquier lugar que sea propicio. Hago pausas y echo a volar la imaginación, que no es precisamente escasa. Imagino a Carlota por los amplios pasillos del Castillo de Chapultepec. Con esos ropajes tan amplios. O a Benito Juarez en plan de amante. ¡Oh Dios! No, no. Pero sí me figuro a Pancho Villa: recio, alto, fornido. A Morelos me hubiera gustado conocer. ¡Oye! Mira que pelearse a machetazos por una mujer! ¡Caramba! Además feo no era. Mmm ese paliacate no le quedaba mal aunque me pregunto si acaso ocultaba alguna calvicie.


Me detengo en esa carrera de la imaginación. Respiro profundo y preparo café. Regreso y tomo el libro de vuelta. Haber, haber, tengo que leer despacio y a conciencia. ¿Hasta que punto quiere llegar el autor? ¿Hasta que punto estoy dispuesta a aceptar su información? Advierto que es un libro bastante documentado. Muy.


Claro está que no se trata de demeritar lo que cada uno de ellos hizo en pro de la nación, solo se trata de bajarlos de ese pedestal absurdo construido a conveniencia y percibirlos como lo que son: Personajes de carne y hueso que tuvieron a su lado una, o dos o más personas con quienes compartieron sus intimidades más allá de lo oficial. Esto no los hace menos héroes o menos importantes. Los hace mortales.


En este libro que ocupa el primer lugar en ventas en México, Martín Moreno relata que Maximiliano era homosexual aunque tampoco desdeñaba en contadas ocasiones a las mujeres. El amante preferido de Maxi fue Carlos Bombelles, con quien compartió lecho y orgias. Carlota lo supo durante su luna de miel. O sea que ni luna ni miel. La locura de Carlota ¡fue fingida para esconder el hijo que procreó fuera de matrimonio! Las famosas cartas de amor entre ellos fueron mera fachada. ¡Ah caray!


28 fueron las esposas de Francisco Villa, quien no dudó incluso en disfrazar de jueces o sacerdotes a sus soldados con tal de obtener el sí de las mujeres elegidas. El Centauro del Norte quería que sus mujeres tuvieran la conciencia tranquila de saberse casadas. ¡Todo un caballero! Ja. Debió habérsele llamado el Centauro sexual. Le hubiera sentado mejor. El hilo conductor de la historia redactada como novela, es de por sí interesante. Erotismo puro. José María Morelos era un encendido amante. Por despecho decide ingresar al sacerdocio. ¡Mira nada más! O sea que si no hubiera sido por esa mujer, jamás hubiera conocido a Hidalgo y por ende no se hubieran dado las consecuencias políticas que conocemos.


Sor Juana Inés de la Cruz tenía relaciones lésbicas, en tanto que Benito Juárez fue padre de 13 hijos; Miguel Hidalgo procreó tres y José María Morelos, seis. El sacerdocio no fue impedimento. Venustiano Carranza tuvo 4 hijos fuera de matrimonio. Porfirio Díaz, ese hombre seco y adusto, pues de seco no tenia nada y de adusto menos. Vivió en amasiato con su sobrina carnal, Delfina Ortega, luego casó con Carmelita.


No, este libro no es el kamasutra a la mexicana ni denigra a los héroes que tampoco dejan de serlo. Conocer sus vidas amorosas, de lujuria, placer, amor y desencuentros solo los ubica como lo que fueron: personas con sentimientos que tuvieron en distintos momentos de su vida placeres y amores. Simple y llanamente.


Lo cierto es que el mapa de la historia mexicana no escapa, al igual que la de cualquier otro país, a la vida erótica de sus próceres. A aquellos personajes se les entiende y hasta comprende. Finalmente contribuyeron a hacer patria. ¿Cómo esperar que tan encendidos líderes fuean pasivos en la intimidad?


Esa misma fogosidad en la cama no era mas que el reflejo de su temperamento encendido por hacer una nación libre; tenían ideales y lucharon hasta la muerte por ellos. Por heredarnos algo mejor que lo que ellos recibieron. Excepción hecha claro está de Maximiliano… y de tantos políticos de ahora.


A ellos ni como comprenderlos.

El último adiós

Ese día 23 de marzo de 1994, en Lomas Taurinas, Tijuana, mientras hacía campaña como candidato del PRI por la Presidencia de la República, Luis Donaldo Colosio Murrieta fue asesinado.

Conmoción total. Por radio y por televisión, nos brindaban la nota macabra, la nota roja, la nota que vende y desmenuza hasta el infinito los detalles. Mario Aburto fue condenado como el asesino de Colosio y hasta la fecha hay versiones de que es el sustituto del asesino real. La parafernalia sobre la muerte de Colosio campeó a lo largo y ancho de la república mexicana y allende las fronteras.

No se ha logrado aun evitar que muchos pensemos que Mario Aburto no es el que debe cumplir una condena y que tal vez, el o los culpables jamás pisen una celda. Múltiples versiones en internet solo sirven para confundirnos aún más. Como si nos hicieran falta más cortinas de humo.

El famoso video transmitido en tantas ocasiones por televisión, ha terminado por ser parte del mosaico fotográfico de la nación. No más. Lamentablemente.

Colosio saluda. Colosio sangra, Colosio cae. Colosio muere. Procuradores llegaron y Procuradores se fueron. Líneas de investigación se establecieron, tantas como hipótesis se desecharon. Al final nos quedamos con nada. O más bien, con el amargo sabor del desconocimiento y con mucho, la hiel del engaño y de la simulación.

El paso inexorable del tiempo calló las voces y palidecieron las tintas que con tanta fuerza reclamaban justicia.

El domingo 7 de febrero fue sepultado Don Luis Colosio, papá de Luis Donaldo. El evento fue aprovechado por los políticos de hoy. Los reflectores se buscan o se compran. Se aparecieron en Magdalena de Kino, con caras sombrías y mensajes ensayados, preparados, a tono con la ocasión. Políticos locales, estatales y nacionales. Algunos con declaraciones francamente vergonzosas.

Al escuchar cada declaración, cada palabra y cada frase de los tales políticos no me queda más que decepción. Tantos ilustres reunidos para dar el último adiós a Don Luis y ninguno sirvió para decirle Le hemos cumplido.
FarmVille: El método para gobernar.

¿Me regalas una gallina? Así me preguntó mi sobrino Rafael, una noche por el chat de facebook. Quedé con la mente en blanco por segundos. Inmediatamente después entendí. Se trataba de FarmVille. Sí, esta aplicación que tiene a tantas personas, chicos y grandes, sumidos en una competencia contra sí mismos. El éxito es tener la mejor granja, el mejor nivel.

Entre los adictos se pasan tips: es preferible empezar sembrando fresas porque crecen en cuatro horas y obtienes 35 monedas cuando las vendes. Los árboles y animales no son tan recomendables porque no rinden tanto beneficio. Si lo que se desea es maximizarlos, plantar tomates es el camino.

Se escoge a los vecinos con solo enviar una invitación y que acepte, claro. Implica aplicar ahi las reglas de cortesía que a la postre te rendirán beneficios. Hay que conservar a los vecinos con regalos, fertilizaciones, en fin, con atenciones diversas.

Este juego virtual posee más de 74 millones de usuarios. 30 millones de ellos acceden diariamente a FarmVille para cuidar sus granjas virtuales y como tal, aquí nada se pierde. No hay inclemencias de clima ni plagas. Los animales y árboles siempre rinden frutos. Las cosechas que se pierden se pueden volver a realizar. ¡Ah! No existen programas de gobierno de rescate al campo.

Zynga es la compañía creadora de FarmVille e indica que más de un millón de usuarios adquieren artículos virtuales por mes. El 90% de los ingresos de la compañía proviene de esas ventas, aunque se desconoce cuál es porque decidieron no dar a conocer la cifra. Seguro que no es algo despreciable. FarmVille supera en número de usuarios a Twiter, otra red social de moda.

Decidí no estar en FarmVille jamás. Sé que me estoy perdiendo la oportunidad de convivir con mis amistades pero definitivamente prefiero lo real. Algunas personas me han mostrado sus granjas con particular orgullo. Otras incluso permiten que opine sobre posibles modificaciones a sus establos, casas y jardines. Ellos, con suma extrañeza cuestionan el porqué de mi resistencia.

No me gusta ser esclava de nada y huyo cuando percibo que así será. Esa es la respuesta.

Muchos de los adictos a este juego han llegado a extremos de calcular las horas para cosechar y si el término es por la madrugada, no importa levantarse. En una ocasión, mi hija recibió una llamada urgente y desesperada de uno de sus primos, suplicándole que le cosechara ya que se encontraba en algún lugar sin acceso a internet. Es increíble.

Tal vez lo peor de esta aplicación de facebook es precisamente lo adictivo que puede resultar ser y por ende, el tiempo que se consume. Horas enteras. No hay límite.

Lo bueno es que el usuario se puede convertir en experto administrador de la granja. Se abriga la esperanza de que en algun momento este aprendizaje aplique a la vida real de quienes con particular alegría y odio a la vez, forman parte de este juego o aplicación de facebook. Aman el juego cuando avanzan; lo odian cuando no es así.

Me pregunto si FarmVille, con algunas modificaciones, pudiera funcionar acaso como curso intensivo para muchos de nuestros gobernantes. Tal vez así pudieran aprender a administrar la cosa pública y ser mejores en ello. ¿Qué tal que los presidentes municipales tuvieran una granja (municipio)virtual? Creo que en algunos casos tendríamos resultados catastróficos. Pero como método de aprendizaje es relativamente bueno, sobre todo para los que llegaron al poder sin más bagaje que las poses, las fotos y el discurso sin esencia ni valor. Lo gris de su actuar no es mas que el reflejo de su falta de visión y de conocimientos. Callar es la pauta porque hablar es delatarse. Como sea, FarmVille requiere inteligencia, sagacidad y arrojo. ¡Oh, oh!

Imagino un FarmVille para gobernantes: con los tres poderes, iniciativa privada, sindicatos, partidos políticos, medios de comunicación, la sociedad misma, todos interactuando. Con problemas reales. ¿A poco no sería interesante? Puntos para las mejores decisiones. Bonos para los mejores proyectos. Medallas para los proyectos con mayor resultado. Castigos para los malos y los mediocres. Los vecinos (sociedad) nos iríamos moviendo de municipio o de estado, según fuera el mejor lugar para vivir. Dependería del gobernante/administrador contar con más o menos cantidad de gente gobernando.

El asunto es que muchos munícipes se quedarían solos. Ni dudarlo.
Cuarenta y uno


¿Cuantas referencias ha Usted escuchado sobre el cuarenta y uno? Infinidad seguramente. En el México nuestro, con este mosaico cultural que tenemos, no se acepta el numero ni de chiste: ni en placas, ni en casas, ni en listas de clase ni ninguna otra lista que incluya el se supone tan fatídico numero. Ningún hombre cumple 41 años. De los 40 pasan a 42. ¿Cuándo se ha visto que alguna prenda masculina tenga precio de cuarenta y uno? (41, 141, 241, etc.) Nunca. Como si por obra y gracia de ese número se transitara de hombre a gay. Esto claro está, al estilo macho.


La versión no oficial relata que en 1901, durante el período de Porfirio Díaz, había una casa donde continuamente se daban reuniones de solo hombres y los rumores entre vecinos era que algunos vestían de mujer. Al caer la noche, llegaban al lugar altos personajes de la política y de la elite de aquel entonces. Las fiestas se prolongaban hasta el amanecer. En alguna ocasión se organizó una redada y 42 personas fueron aprehendidas. Al enterarse el Presidente Díaz que entre los detenidos se encontraba Ignacio de la Torre y Mier, esposo de su hija Amadita gritó colérico: ¡No Señores! ¡El número exacto de detenidos es 41!

Incluso un estribillo de la época reza: “Ahí van los 41 maricones, tan chulos y coquetones…”

A propósito, algunas versiones refieren que cuando llegó a la Cd, de México, Emiliano Zapata era algo más que caballerango de Nacho de la Torre. De cariño le ha de haber llamado Emily. Claro que este –digamos- matiz del caudillo sureño no le quita ni le arrebata su lugar en la historia, suponiendo que la versión de su preferencia sexual fuera cierta. El cineasta Alfonso Arau en su película Zapata, lo sugiere gay. Debo agregar con sumo pesar que el protagonista del desventurado filme es Alejandro Fernandez.

Otra versión es que los hombres, al llegar a esta edad, empiezan a tener temor por los años y les llega la crisis de los 40: Empiezan a actuar como adolescentes, cambian su forma de vestir, su look y algunos hasta compran carro deportivo, ¿Será? Algunos han de variar en eso del carro deportivo, sustituyéndolo por otro gustito menos costoso.

La homofobia cultural no tiene fin. El 41 se ha convertido en el número escarlata y de manera ofensiva se utiliza como sinónimo de maricón, joto o gay. La diversidad sexual implica respeto de ida y vuelta. Es ir mas allá del open mind.

Todo esto reflexionaba –a ratos- cuando la semana pasada caminaba por Paseo de la Reforma en la Ciudad de México. Entrar a la zona rosa es conocer otro pedazo de historia, de las tantas que se viven cotidianamente en aquel lugar. La comunidad gay tiene muchos afiliados. De todos colores, estaturas y peinados. Abundan los que tomados de la mano caminan o se besan, o se abrazan. O las tres cosas al mismo tiempo. Pienso que acaso su santo patrono será San Marcelo Ebrard., principal promotor y defensor de las reformas al Código civil para el D.F, donde se permitirá el matrimonio entre personas del mismo sexo y la posibilidad de adopción de menores. Aunque la PGR interpuso recurso ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación. Aun no se ha dicho la última palabra.

Marcelo los ha “empoderado”, según el sentir de muchos defeños. Los que están en contra de la diversidad sexual indican que no falta mucho para que el jefe de gobierno extienda a los homosexuales carnets de descuento en el metro y vales de despensa. Lo intolerable dicen, es que la comunidad gay exige respeto pero no lo practican: En cualquier lugar dan rienda a sus escenitas amorosas. Pareciera que retan a los transeúntes.

¿Qué tan necesario era permitir que la comunidad gay tuviera la posibilidad de contraer matrimonio y más aun adoptar? No es el caso abordar aquí jurídicamente el tema e indicar que el principio de igualdad es el imperante. Me refiero más bien a la cuestión social, que es antecedente natural para contar con legislación en tal o cual rubro.

De entrada, creo que tenemos mucho que debatir sobre el tema y al igual que tantas personas, aún continúo pensando sobre el particular. Tal vez nos están llegando las leyes más rápido que la demanda social. ¿Creamos la necesidad o la necesidad obliga a crear?

Pudiera ser que estemos regulando antes situaciones que pudieran tener otras alternativas y dejar que estas maduren, como es el caso de la Ley de Sociedad de Convivencia en el D.F. apenas de noviembre de 2006. Ni siquiera contamos con elementos suficientes para analizar resultados. Vamos apenas por el cuarto año de vigencia.
¿Que tanto obedece esta legislación a intereses meramente políticos? El PRD abraza la causa con singular pasión.

Mucho tiempo ha pasado desde la época prehispánica donde los indígenas mesoamericanos no tenían una codificación específica sobre el matrimonio pero que invariablemente protegía a la familia integrada por hombre-mujer. Ha sido un proceso de evolución. ¿Estamos en esa etapa? ¿Ya evolucionamos tanto? ¿Estamos preparados cultural y socialmente? No es fácil contestar estas cuestiones. Tarea difícil.

Ayer por la tarde pregunté a mi sobrina Angelina de trece años, su opinión sobre el hecho de que dos personas del mismo sexo contrajeran matrimonio y que además pudieran adoptar hijos.

Me contestó que no le parecía correcto. ¡Vaya! – me dije- he aquí una puberta del siglo XXI que es conservadora. Le cuestiono sobre su respuesta y alegremente me contesta: Nomás porque no estoy acostumbrada a eso.
He ahí el futuro.
Unas nalgadas

La semana pasada mi correo electrónico se saturó con uno que se titula “Carta a Alejandro Fernández”, a través de la cual una bastante encendida Gaby Vargas reclama al cantante por la letra de la canción “Unas nalgadas”. Furibunda arremete contra el hombre y le dice que su canción le parece poco atinada, misógina y ofensiva argumentando que en todo caso, el cantante debió haber tenido sentido común previendo el efecto que una canción popular puede tener en el inconsciente colectivo. En algún párrafo lo tacha de ignorante en el tema. Seguramente que a los ojos de Gaby esto no significa violencia.

La comunicadora alude a la violencia contra la mujer en México y menciona que el tema no es desde ningún ángulo ni divertido ni simpático. A renglón seguido ofrece cifras y datos duros, para concluir con un trágico-referente de enviar ella saludos a la mamá, hermanas, esposa e hijas del cantante.

Quien sabe qué buena samaritana tomó la iniciativa e intituló el dichoso correo como “Apoyemos a Gaby”. ¡Ay! ya eso fue demasiado. Al rato la van a traer de candidata de sabrá Dios que partido o alianza.

No digo que le falte razón a Gaby Vargas. Pero creo que se fue de paso. Tampoco es que desconozca la materia o que pretenda minimizar los efectos que tan deleznable conducta acarrea, que por cierto se ha estigmatizado como aquella que ejerce el varón contra la mujer. Solamente ellos como sujetos activos. ¡Ja!. Habría que dimensionar el concepto correctamente y entender que cualquiera de los dos puede ser sujeto activo o pasivo.

Por supuesto que entré a youtube para escuchar varias veces la polémica letra. Después de repetidas ocasiones, distinguí el timbre de voz y percibí el ánimo del intérprete; la forma en que lo dice no advierte la violencia de marras y pues la verdad sea dicha yo quería esas nalgadas propinadas por Alejandro Fernández. Además al final dice cual velada promesa, que se vale sobar. Más que Mejor. ¡Y que tiene pues! No, de plano estamos perdiendo sentido del humor. Descontextualizamos sin mayor trámite.

Ahora, si de verdad se trata de combatir la violencia intrafamiliar, entonces cómo calificamos en la historia los grandes éxitos musicales que implicarían violencia entre parejas, como la que interpretaba Pedro Infante al entonar “La que se fue” donde afirma que puede comprar mil mujeres. Como viles vacas. O la canción de Jorge Negrete “Juan Charrasqueado” aquel borracho parrandero y jugador que no dejaba flor viva pero que al final una bala atraviesa su enamoradizo corazón dejando claro está, mujeres e hijos llorándole. Mira nada más. Joan Sebastian no se queda atrás y compuso “La mosca muerta”, la que no quebraba ni un plato y se largó con otro bato y por eso es ingrata y falsa. Asi nomas.

Pero somos las mujeres las que más directamente hemos atacado: He ahí a Lupita D´Alessio con aquella canción donde grita a los cuatro vientos que “Usted no sabe ni besar como yo beso…y luego termina diciéndole al sujeto que ni siquiera llega a ser pecado... punto y coma.
Vuelve a atacar la Leona Dormida y advierte al hombre que ya no quiere verlo nunca más, que al "otro" le sobra el tiempo como a ella, que al otro pues también le arde la sangre igual y que por eso se siente tan nueva, tan dispuesta y tan entera. ¡Vamos! Tan mujer de carne y hueso para dar. Ah no pues mira nada más que bonita letra pacifista.

Inigualable la Lupe cuando refiere: ese hombre que ves tú ahí, es un gran necio, un estúpido engreído, egoísta y caprichoso, un payaso vanidoso, inconsciente y presumido, falso enano rencoroso que no tiene corazón. Violencia psicológica pura.

Jenny Rivera tampoco queda atrás. En “La contestada de la Mentada” dice: “ya recibí aquella carta en cual me mientas la madre, vengo a decirte en tu cara que re $#%&/(= a tu madre. Pa que veas que no hay agüite, un palito quiero darte pa que le des de madrazos a la piñata de tu madre. ¡Que es esto??? ¡Y se enojan por lo que dice la letra de Unas nalgadas!

Si Pedro Infante juraba comprar 1000 mujeres -como vacas- Paquita la del Barrio mientras tanto libra cheque al portador al inútil, corriente e indecente. En Hombres Malvados promete capar a los hombres malvados si no se componen. Alejandro Fernández pega con pencas de nopal. Paquita arranca de tajo. No si somos re tranquilitas.

Dejo para el final el himno de tantas mujeres: Rata de dos Patas. ¿Qué mujer cuando anda herida del corazón no canta voz en cuello esta canción? Válgame! Si hasta es terapéutica: Rata inmunda, animal rastrero, escoria de la vida, adefesio mal hecho… Infrahumano, espectro del infierno, maldita sabandija…alimaña, culebra ponzoñosa, desecho de la vida… maldita sanguijuela, maldita cucaracha. Esta letra casi trae un sello de advertencia: “Cántese solo en casos desesperados y afligidos”. Se aseguran resultados sedativos al instante.
¡Por Dios! No sobredimensionemos las cosas. Mejor tratemos los problemas reales y de fondo del pais. Veamos unas frases de la canción "Unas nalgadas"
Unas nalgadas con penca de nopal,
Es lo que ocupas por falsa y traicionera
Como te amaba que bruto, que animal
Una lección es la que te voy a dar…
Unos rasguños con espina de maguey,
Hoy se me antoja jugar gato en tus cachetes, etc
.

Se le olvidó a Gaby Vargas mencionar que la letra de la canción inicia con un sarcasmo: “Permiso, permiso, permiso, no los vaya a lastimar con los cuernos". Se burla pues de él mismo y a partir de ahi marca la pauta de toda la vapuleada pieza musical. El intérprete, al final, promete echarse un gargarismo con tachuelas y aguarrás para borrarse los besos de la falsa y traicionera.

Por eso insisto en que no veamos problemas donde no los hay. O si ya de plano se insiste en lo de ofensivo y misógino de la pieza, entonces hagamos cuentas por género de tantas y tantas canciones donde el hombre reclama a la mujer en diversos tonos y estrofas; o contemos también las veces en que las cantantes tiran hasta con la cubeta a ellos. ¿Quién se atreve a empezar?

En suma, creo que lo que sí se vale y debemos defender a ultranza es el respeto muto. Una canción no nos hace +/- mujeres ni +/- hombres. Lo que nos forma son los valores, la enseñanza y el respeto. Enojarse a conveniencia por género, es decir: me enojo cuando me insultas porque me debes respeto como mujer; pero si yo te ofendo no es tal, representa una falsedad cuya práctica vivimos en distintas formas: en el hogar, en la escuela, trabajo, pareja, etcétera. Romper estos vicios es impostergable. Es cuestión de dar el primer paso.
En suma, este dudoso conflicto que ha provocado Unas nalgadas le genera grandes beneficios promocionales/económicos a Alejandro Fernández como bien menciona Gaby Vargas. En mi particular opinión, debe verse a la luz de un concepto que es muy nuestro: la picardía popular mexicana.


Jubilados

El concepto jubilar, proviene del latín iubilare que significa dar gritos de alegría. Difícilmente los jubilados en México se encuentran en ese estado.

En nuestras familias por lo general existe un jubilado o cuando menos conocemos a alguien que se supone, debe gozar de una pensión que le permita vivir dignamente. Un jubilado representa toda una vida dedicada al trabajo. Quienes aun no alcanzamos a llegar a esa etapa, tenemos la obligación moral inmediata no solo de exigir al gobierno una oportuna atención sino además, que instrumente políticas públicas que alcancen para todos los que se encuentran en esta situación.

Es verdad que de un tiempo a la fecha existen algunos programas importantes pero es claro que son insuficientes. Ejemplos abundan: ¿Quién no ha visto a un anciano pedir limosna, recogiendo basura, aluminio, periódico, limpiando jardines, etcétera? Entonces ¿Dónde están esos programas de gobierno que se supone debe alcanzarlos? Son en síntesis, los jubilados que el gobierno ni quiere ver ni busca atender. Son los de segunda y de tercera.

Ser jubilado en México, no es en definitiva, una etapa placentera ni motivante, Las personas de la tercera edad injustamente son consideradas como faltos de productividad, aunque ni siquiera nos pongamos a razonar cual es el justo momento de cese de esa etapa. Creemos que ser jóvenes o adultos es garantía de ello. Es la arrogancia plena.

Cultura para todos

Es necesario que las autoridades locales y estatales implementen programas culturales permanentes y con rumbo definido en esta región de Sonora. El fomento a la cultura es una obligación insoslayable que va más allá de desfiles conmemorativos y lunes cívicos.

Si bien las casas de la cultura son entidades que contribuyen a esa labor, lo cierto es que poco se cultivan nuestras comunidades. En México existen municipios que implementan interesantes programas como cine club, bibliotecas interactivas, plazas culturales, círculos de lectura, parques donde se exponen obras de artistas regionales, cafés literarios, etcétera. Un aspecto a considerar es que en muchos lugares se publican revistas educativas donde se dan a conocer las actividades que realiza el sector educativo desde pre escolar hasta nivel universitario. En la mayoría de los casos esta labor la coordinan los Ayuntamientos a través de sus instancias cívicas.

El esfuerzo bien vale la pena.

Votar o no votar el uno de junio